Vaho oceánico

vaho oceánico 2

Vaho oceánico

Me gusta mucho el mar. El olor, en especial. Su aroma reconforta hasta mis problemas con apariencia de puñal. Es fresco y ahoga sin piedad en mi mente todo lo que sobra de verdad, despejándola para que solo sobreviva mi cabal más real. Un perfume armónico, salado e insaciable que sería capaz de esnifar sin parpadear.

Un vaho oceánico que, cuando está en calma, solo apetece observarlo sin prisas desde lejos y luego rendirte a su húmedo beso. Y cuando está tan bravo que cala en los huesos no transmite miedo perverso, sino que dan ganas de entrar en él  para abrazarlo con los brazos abiertos, sosegando su naturaleza en un cariño confeso.

No me interesa el mar porque sea verano y es lo que toca. Deseo el mar porque me vuelve cuerda enlazarme a su boca, el único lugar donde puedo pisar las rocas en vez de que las rocas me pisen a mí, tratando de volverme loca.

El mar no entiende de discriminación, solo de respeto a su maná. Si juegas con fuego agua, no solo te tragará sino que nunca te encontrarán.

© Sara Levesque 2019

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.