Tesoro

tesoro

Tesoro

No necesitas joyas para ser la mujer más acaudalada del mundo.

Abriéndome paso entre los tropiezos de esta vida bipolar, entendí que sobre tus pechos resguardas las perlas más radiantes, esas que yo anhelo amar. Cuando abres los ojos, estoy segura de que no es el Sol el que te amanece en las pupilas, sino dos diamantes privilegiados con los que a la soledad aniquilas. Si esbozas tu media Luna, esa sonrisa plateada cobija tanto poder que es capaz de arruinar a toda la tristeza del mundo. Al menos eso logró con la mía.

Y tu corazón… ¡Ah, tu corazón! Ese sí que es de oro puro, de tanta bondad que guarda.

Y yo, con tus “joyas”, cuando las pueda besar de cerca, seré la mujer más rica del mundo.

© Sara Levesque 2017

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.