Aquí estoy

aquí estoy

Y aquí estoy, en el metro, como casi cada día. En uno de mis vistazos inconscientes consigo distinguirte entre el gentío. Quiero llamar tu atención, pero mi voz se tropieza con la muchedumbre y no te alcanza. Entonces meto la mano en el bolsillo y saco mi arma para apuntarte: un lápiz. Un raquítico trozo de lápiz. Un pobre diablo de grafito con la punta agónica. Está casi consumido, como mis días buscándote. Te susurro con él en mi libreta, emborronada hasta el último recuadro. Repleta de sueños garabateados.

Llevabas tu abrigo verde y mi corazón ha realizado un salto mortal al recordar. Parecías despreocupada, a pesar de la multitud enfermiza del vagón. Del hombro te colgaba una mochila roja con forma de búho, de esas que están de moda. Y llevabas la boina beige que te regalé. Igual que la que yo uso a veces, solo que la mía es granate. Estabas tan preciosa… Sí, ha sido muy mortal.

Te he visto, me fijé bien en ti, y comencé a escribirte de mentira. Porque en realidad no eras tú, sólo una que se te parecía. Una que intentaba imitarte y casi lo consigue. Una broma de muy mal gusto.

Aquí estoy, viéndote en la vida pasar.

 

© Sara Levesque 2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s