Y llegó el final

y llegó el final

No tuvimos el final de película que imaginé, pero sí uno feliz. Nunca un cierre será triste si con él se repara la cicatriz. Esa que a veces sangra y muchas otras solo escuece; la que palpita y está más viva que tú, la que el alma padece.

Y llegó el final y lo cubrió un lienzo. Tras su seda blanca ansío un nuevo comienzo.

Y llegó el final y casi no lo cuento. Repetiré esta palabra aunque quede fatal, pero de nuestra historia surgió mi mejor cuento.

 

© Sara Levesque 2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s