Beso

beso

Recuerdo un beso en concreto. Uno que le quiero regalar de nuevo a mi corazón para que pueda volver a ponerse en forma y deje de saltarse latidos entre suspiros.

La boca dueña de esa carantoña iba y venía, subía y bajaba por mi piel, juguetona, tras una mirada pícara. Paseaba sobre mi cuello sin apenas rozarlo, encendiendo las partes de mi cuerpo que está prohibido nombrar. Me dominaba en aquel momento con su resurgido carácter. Yo extendía los brazos y me rendía ante ella, descubriendo cada vez un universo infinito, delicioso y siempre fresco para mí.

Me besaba todo el cuerpo y ahora, que no está, tengo la piel en carne muerta.

Aun así te doy las gracias, Beso, porque me enseñaste que amar de nuevo no me pone tanto en peligro como mi costumbre de aislarme. Que vivir bien merece la pena.

 

© Sara Levesque 2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s